Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles. Es uno de los objetivos más transversales e importantes de la Agenda. Persigue una transición a modelos económicos sostenibles y promueve la gestión y el uso eficiente de los recursos naturales. Esto implica reducir la generación de residuos y el desperdicio de alimentos fomentando la gestión ecológicamente racional de los productos químicos. Aspira a estimular la implementación de prácticas sostenibles en empresas y la información sobre estilos de vida en armonía con la naturaleza.